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Guía de Accesibilidad en aseos y vestuarios.

En estas estancias hemos de valorar su acceso, la movilidad en el interior y la correcta disposición de los elementos de mobiliario.

Es demasiado frecuente la presencia de tres aseos: uno para cada sexo y otro para usuarios con discapacidad. Siempre que sea posible se desaconseja esta solución, siendo preferible el incluir dentro de los aseos de cada sexo una cabina adaptada.

En los vestuarios si puede ser recomendable la existencia de un vestuario aparte, fuera de los destinados a ambos sexos, para usuarios con discapacidad: muchas personas con discapacidad pueden utilizar un aseo de forma autónoma, pero actividades como cambiarse de ropa o ducharse pueden ser demasiado complejas y se hace necesaria la figura del cuidador, el cual no tiene por que ser del mismo sexo (muy frecuentemente se trata del cónyuge). Si se trata de vestuarios colectivos sin diferencia de sexos, entonces las cabinas adaptadas se integrarán dentro de él.

Accesos, señalización y circulaciones interiores.

A ambos lados de la puerta de acceso habrá un espacio libre de como mínimo 120cm de diámetro para poder maniobrar y abrir la puerta. Se recomienda que la puerta abra hacia fuera, o mejor aun que sea corredera.

El herraje de apertura de las puertas será de fácil manejo, accionable mediante palanca o por presión (nunca mediante giro de muñeca), y tendrán algún sistema de cancela que informe desde el exterior si el baño está libre u ocupado.

Dentro se tiene que poder inscribir un círculo de diámetro 150cm, libre de obstáculos por lo menos hasta una altura de 70cm, y que no esté invadida por el barrido de las puertas. Las cabinas tendrán una dimensión mínima de 140x150cm, con una puerta de ancho 80cm que abra hacia el exterior.

Las puertas de las cabinas cumplirán las mismas condiciones que las de entrada. Estas puertas pueden no llegar hasta el suelo, dejando un hueco que sirva para detectar si la cabina está ocupada. Si este hueco es de altura igual o mayor de 30cm, servirá asimismo para que los usuarios de silla de ruedas tengan mejor maniobrabilidad, ya que sus pies podrán pasar por debajo de la puerta al girar o desplazarse.

El aseo que sea accesible estará señalizado exteriormente con el símbolo internacional de accesibilidad. Los aseos se señalizarán con pictogramas normalizados representando al varón y a la mujer, y con señalización en relieve. Esta señalización en relieve debe estar al lado del picaporte o sobre la propia manilla.

Duchas.

La ducha debe estar enrasada con el suelo, sin que existan escalones para acceder a ella; si es posible, se sustituirá el plato de ducha por una leve inclinación del pavimento hacia el desagüe.
Debe estar dotada con un asiento abatible dentro a una altura de 43-45cm; la profundidad de este asiento será suficiente como para permitir la limpieza de la espalda. Al lado de este asiento habrá espacio suficiente para colocar una silla de ruedas y realizar la transferencia del usuario (mínimo 70x120cm). Los mandos y la propia ducha han de estar a una altura accesible desde el asiento, y también serán accesibles desde el exterior.

Las dimensiones de la ducha será de 135x135cm. En aquellos casos en los que la persona necesita la ayuda de un cuidador, las dimensiones se aumentarán hasta los 235x235cm. La pendiente hacia el desagüe será inferior al 2%. Los orificios del desagüe no deben ser superiores a 3cm.

En las duchas se instalará una barra de soporte vertical en la que se puede colocar el teleducha, a una altura no mayor de 140cm, y una barra horizontal a unos 75cm de altura para ayudar en las incorporaciones. Del eje del asiento de la ducha a la barra, habrá una distancia comprendida entre 35 y 40cm.

En el lado de acceso de la ducha no debe haber elementos fijos, como mamparas. Deben emplearse cierres del tipo de cortinas o mamparas plegables

Las duchas adaptadas no son elementos que tengan que ser ocultados, o que necesiten de una mayor privacidad que una ducha normal. Por ello, en el caso de las duchas colectivas, puede reservarse una zona, preferiblemente uno de los extremos, para instalar allí las barras y otras ayudas técnicas necesarias, en vez de ubicar la ducha adaptada en una cabina independiente.

Bañeras.

Se desaconseja el uso de bañeras, por la dificultad para acceder a ellas. Si se instalan será necesario colocar asientos de transferencia o grúas. El fondo de la bañera será antideslizante, y estará a la misma cota que el suelo del baño para evitar caídas al salir de ella.

La grifería estará situada en el centro de la bañera, no en los extremos, a una altura entre 70 y 120cm.

Se instalará una barra de soporte vertical en la que se puede colocar el teleducha, a una altura no mayor de 140cm, y una barra horizontal a unos 75cm de altura para ayudar en las incorporaciones.

El fondo de la bañera será antideslizante, siendo preferible el uso de tratamientos antideslizantes a la utilización de alfombrillas, las cuales no suelen ser del todo eficientes.

No se deben instalar mamparas fijas en la bañera, ya que dificultan la entrada y salida. Si se instalan mamparas deben ser lo suficientemente resistentes como para aguantar el peso del usuario en caso de caída o de que se apoye en ella.

Las mamparas correderas tendrán sus guías enrasadas con el borde de la bañera, para evitar los roces con la guía al entrar o salir.

Pavimentos.

El pavimento será especialmente antideslizante, tanto en seco como mojado. Su acabado será mate, o no provocará reflejos. Su color contrastará con el de las paredes.

Inodoros y lavabos.

Al lado del inodoro se reservará una zona de aproximadamente 90x90 para permitir la transferencia. Siempre hay que tener en cuenta que en muchos casos estos movimientos serán realizados por un ayudante, que necesita espacio para poder moverse y atender a la persona con discapacidad.

El asiento del inodoro estará a una altura entre 43-45cm, para facilitar la transferencia desde la silla de ruedas.

En la medida de lo posible se debe facilitar que las transferencias puedan hacerse desde los dos lados del sanitario, dejando 90cm a ambos lados del inodoro y con una profundidad libre de obstáculos desde el borde del inodoro hasta la pared trasera de por lo menos 75cm, para facilitar la maniobra de transferencia.

A ambos lados se colocarán barras. La que esté en el lado en el que se realiza la transferencia ha de ser abatible, la otra puede ser fija. Muchas de estas barras hacen a su vez de accesorios de baño: portarrollos, toallero,… Se colocarán aproximadamente a unos 35cm del eje del inodoro, y a una altura de unos 70-75cm desde el suelo.

El inodoro permitirá el acercamiento del usuario en silla de ruedas, para ello habrá una altura libre de por lo menos 70cm debajo de él. Hay que tener cuidado con que las piernas de la persona no puedan entrar en contacto con tuberías de agua caliente.

Los inodoros suspendidos presentan varias ventajas:

  • pueden colocarse a la altura que se desee
  • permiten una mejor aproximación y maniobra por parte de los usuarios de silla de ruedas, al quedar libre el espacio inferior.
  • permiten una mejor limpieza del aseo y del propio inodoro

En los inodoros con sistema de cisterna baja, hay que comprobar que su ancho no impide la colocación de las barras laterales. La cisterna baja no permite que el usuario pueda apoyar la cabeza contra la pared, existen sistemas de barras de apoyo que incluyen respaldo y apoyacabezas.

Los inodoros suspendidos suelen llevar la cisterna empotrada en la pared detrás del inodoro, y en varios modelos en esta zona no puede atornillarse ni fijarse ningún elemento ya que la distancia entre la cisterna y el inodoro está determinada y tan sólo cabe una capa de mortero y una plaqueta. Hay que comprobar que su colocación no impida el anclaje de las barras de apoyo a la distancia correcta.

Los lavabos suspendidos presentan ventajas similares, pero habrá que tener cuidado a la hora de escoger las escuadras que lo soportan, que no han de interferir en las maniobras ni presentar esquinas puntiagudas. El lavabo de un baño accesible no debe llevar pedestal.

Es conveniente que se pueda regular la altura e inclinación del lavabo e inodoro; existen sistemas para regular su altura de manera mecánica, eléctrica o mediante sensores de infrarrojos.

Los espejos serán regulables en ángulo o tendrán una inclinación de unos 10º, para permitir la visión a las personas usuarias de sillas de ruedas.

Es recomendable situar, al lado del inodoro, algún sistema de aviso o alarma que pueda ser accionado fácilmente por el usuario. Dentro de las soluciones domóticas disponemos de sensores de caída, que detectan si el usuario ha sufrido algún percance y ha caído al suelo.

En el caso de los urinarios suspendidos, al menos uno de ellos estará a una altura inferior para que pueda ser usado por niños y personas de talla baja. Uno de los urinarios contará con una barra anclada a la pared.

En los aseos públicos divididos en cabinas, es preferible que la cabina accesible disponga de un lavabo en su interior.

Espejos.

Los espejos estarán situados a una altura aproximada de 80cm, para permitir el alcance visual de los usuarios con silla de ruedas. La opción ideal sería dotar el aseo de espejos regulables en inclinación.

Grifería y mecanismos eléctricos.

La grifería será  monomando o similar, para permitir el manejo de los usuarios con poca capacidad de agarre. Se buscará diseños con el mando suficientemente largo, o se recurrirá a un alargador del monomando. Si es posible se recurrirá a grifos automáticos, activados por sensores de presencia.

Los interruptores serán de tipo y estarán colocados a una altura entre 80 y 100cm desde el suelo.

Barras de apoyo.

Las barras de apoyo tendrán anclajes firmes. Su diseño será redondeado, sin aristas, con tubo de diámetro de 32-40mm. Las que se colocan a los lados del inodoro se situarán a unos 35-40cm del eje del mismo.

Las barras angulares, o las que combinan un tramo horizontal con otro inclinado a 45º, sirven para ayudar al usuario en el momento de sentarse e incorporarse.

Las barras horizontales son más usadas por los usuarios de silla de ruedas para hacer la transferencia al inodoro, al tener los músculos abdominales menos desarrollados o no poder ejercer tanta fuerza como aquellos que caminan. Se usan paran las transferencias y para los desplazamientos horizontales, aunque también para levantarse y sentarse. Su altura de colocación es a unos 70-75cm del suelo y a unos 28cm sobre el inodoro.

Las barras verticales son usadas por las personas que aun caminan, y su función es la de complementar a las barras horizontales y angulares. Con frecuencia, sobre todo en las duchas, se usa como elemento de fijación del teladucha. Se usan para levantarse y girar. Cuando sirven de apoyo a un elemento se colocan unos 30cm por delante de su borde; se colocan desde los 75cm hasta los 145cm medidos desde el suelo.

Las barras abatibles son de gran utilidad para los usuarios de silla de ruedas, ya que pueden levantarse al hacer la transferencia y luego volverlas a bajar para servir de sujeción lateral. Hay que asegurarse de que su diseño impida que la barra pueda bajarse accidentalmente durante la transferencia, o que posea algún sistema de bloqueo pero que este bloqueo no tenga que ser liberado para poder bajar la barra, ya que esta acción resulta complicada para el usuario que está sentado.

Las barras dispondrán de un revestimiento o de un acabado antideslizante. Las barras metálicas deben conectarse a la red de toma de tierra del edificio.

Las fijaciones de las barras deberán soportar un esfuerzo de 150kg en su posición y dirección más desfavorable. Aquellas barras de longitud mayor de 80cm deberán llevar un anclaje intermedio

Mobiliario de vestuarios.

Los recorridos de acercamiento al mobiliario tendrán un ancho libre mínimo de 90cm, con espacios de 120cm de diámetro mínimo (recomendable 150cm) para poder efectuar giros y cambios de sentido. Estas zonas de maniobra podemos ubicarlas de manera que se utilicen para realizar la transferencia desde la silla de ruedas al banco o asiento.

Bancos
La altura del asiento o banco será de 43-45cm, con una profundidad de asiento de 40-50cm. En el caso de bancos poco profundos, podemos recurrir a separarlos un poco de la pared, ganando unos centímetros de profundidad. Si es posible, el soporte de los bancos será mediante cartelas y no mediante patas.

Colgadores, accesorios e interruptores
Los colgadores y percheros se colocarán a una altura no mayor de 140cm, quedando accesibles a niños, adultos y a todo tipo de usuarios.

Todos los accesorios (secamanos, dispensadores,..) e interruptores, estarán situados a una altura menor de 1400cm, y serán de fácil manejo, mediante pulsadores grandes o que funcionen automáticamente mediante sensores de presencia.

 

 

 

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